Hoy en día, casi todos sabemos lo importante que es el agua para el funcionamiento de nuestro organismo, y también hemos oído la típica recomendación de beber 2L de agua al día, o entre 6 y 8 vasos de agua.

Esta recomendación es más bien una aproximación, ya que cada persona es distinta, lleva una rutina distinta y tiene unas necesidades distintas. Pero nos sirve para orientarnos un poco y al menos tener claro de que el agua es importante.

Parece que cada vez prestamos más atención a nuestros hábitos y a cómo influyen en nuestra salud. Cuidamos lo que comemos, intentamos incluir el ejercicio en nuestro día a día, evitamos (o al menos intentamos evitar) costumbres tóxicas como fumar, beber…

¿Pero qué pasa con el agua?

Casi 2 tercios de nuestro cuerpo son agua, así que deberíamos prestarle más atención.

El agua es protagonista en todos los eventos que suceden en nuestro cuerpo. Algunos ejemplos serían:

HIDRATACIÓN Y SUS FUNCIONES (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

  • El sudor: mediante el sudor, regulamos nuestra temperatura corporal para evitar que suba en exceso. El agua que perdemos por el sudor, hay que reponerla, y esto es especialmente importante en deportistas, ya que al hacer ejercicio la temperatura corporal aumenta más, de forma que se suda más, es decir, se pierde más agua.
  • La orina: nuestro cuerpo elimina sustancias tóxicas a través de la orina (también del sudor). Después de metabolizar alimentos, o tras cualquier reacción producida en nuestro cuerpo, se forman sustancias que no nos sirven, o que si se acumulan pueden ser tóxicas, así que nuestro cuerpo las elimina. Para ello, utiliza de filtro a los riñones, que mezcladas en agua, conducirán estas sustancias a nuestra vejiga en forma de orina, y se eliminarán.
  • La sangre: nuestra sangre se compone de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, que nadan en el plasma, compuesto en su mayoría por agua. El agua es necesaria para mantener el volumen y la consistencia necesarios de nuestra sangre.
  • Reacciones metabólicas: la mayoría de reacciones que se producen en nuestro cuerpo, o bien suceden en medio acuoso, o utilizan el agua como uno de sus reactivos, es decir, necesitan agua para que sucedan. Son reacciones como intercambio de gases en la respiración, producción de energía, procesos de digestión…

Por estos motivos y muchos otros, el agua es tan importante, y a pesar de ello, es la asignatura pendiente de la mayoría.

Entonces, ¿cuánto debo beber?

En cuanto a la recomendación, como decía es muy variable. Va a depender del tamaño de la persona, del clima en el que viva, de su actividad diaria, de su alimentación, y también de la tasa de sudoración de la persona. Personas con un peso similar y una actividad similar, pueden tener requerimientos de agua muy distintos.

AGUA (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Debemos aprender a conocer nuestro cuerpo y atender a las señales que nos manda. La señal más sencilla para ver si bebemos agua suficiente es fijarnos en nuestra orina.

Si nuestra orina es de color oscuro y olor fuerte, no estamos bebiendo el agua que necesitamos

Lo ideal es que nuestra orina sea lo más clara posible. Eso significa que estamos correctamente hidratados.

Pero a mí me cuesta mucho beber agua. ¿Qué puedo hacer?

Tenemos la manía de beber agua sólo cuando tenemos sed, y esto es un error muy grande.

Cuando tenemos sed, significa que nos hemos deshidratado. Tenemos que acostumbrarnos a beber de forma continua, no esperar a tener sed.

Algunos trucos que pueden ayudarnos son:

  • Bebe un vaso de agua nada más levantarte. Si te acostumbras a tener una botella de agua o un vaso en tu mesilla, y lo primero que haces es beber un vaso al levantarte, verás como en varios días el cuerpo te lo pide, y se convierte en un hábito.
  • Lleva siempre agua encima. Por ejemplo, si te vas a dar un paseo, de tiendas, has quedado… Lleva siempre una botella en tu bolso. O si te quedas en casa y vas a estar viendo la tele, estudiando… Ten siempre delante una botella. Verla harán que te entren ganas de beber. Puede que al principio tengas que forzarte un poco, obligarte a recordar que tienes que beber agua, pero poco a poco, beberás de forma inconsciente, en incluso tendrás que levantarte a rellenar la botella.
  • En las comidas. Es bueno beber agua, pero no abusar de ella, por lo que bebe 1-2 vasos de agua en las comidas. Facilitarás la digestión.
  • Otras formas de beber agua: mediante infusiones. Una infusión a media tarde, o después de comer, te va a aportar un vaso extra de agua. También mediante los zumos, la leche o bebidas vegetales, aportamos agua.

    BEBIDAS CON LAS QUE HIDRATARSE (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

  • Las frutas y verduras también son una gran fuente de agua, sobre todo crudas. ¿Por qué es en verano cuando más nos apetece una ensalada? Por lo que refresca, un buen tomate, el pepino… Y, ¿no os habéis fijado lo acuosa que es la fruta de verano? Las sandías, melones, melocotones, ciruelas… No es casualidad, la naturaleza es sabia, y sabe que lo mejor para combatir el calor es el agua.

    FRUTAS Y VERDURAS (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Así que ya hemos visto que beber agua es muy importante, y que realmente no es tan difícil. Simplemente necesita un poco de disciplina para crear un hábito.

Así que ahora que va viniendo el calor, ¡a hidratarse bien!

¿Y vosotros? ¿Tenéis algún truco para beber agua?

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