La compra. Ese momento en el que aprovisionamos nuestra cocina con todo lo necesario para alimentarnos durante la semana.

Y también es el momento en el que paseamos rodeados de tentaciones y de atractivos mensajes que nos incitan a comprar productos que sabemos que no nos convienen.

Es posible que hacer la compra nos parezca una actividad aburrida o pesada porque la repetimos todos los días, porque pasear buscando lo que necesitamos se hace muy largo y nos quita tiempo, porque no sabemos que comprar para cenar hoy, porque siempre que voy a comprar acabo llevándome cosas de más o caprichos y gorrinadas que no debería…

Pero la compra no tiene por qué ser así. Hoy os voy a compartir con vosotros unos consejos para hacer la compra sin que suponga un suplicio.

Empezaremos por la lista de la compra.

¿Cómo hago la lista de la compra?

LISTA DE LA COMPRA. (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Bien. En primer lugar, debemos tener en cuenta el Plato Saludable para orientarnos sobre qué alimentos conviene comprar y cuáles no.

Teniendo esto claro, conviene que hayamos planificado un Menú Semanal. De esta forma, ya sabemos lo que necesitamos comprar para cubrir toda la semana, y podemos hacer una única compra, y sólo volver a mercado o supermercado si nos surge alguna urgencia, o se nos olvida algún producto.

Por lo tanto, teniendo claros estos dos puntos, nuestra lista de la compra contará con los siguientes alimentos:

  • Verduras y Hortalizas muy variadas y muy abundantes
  • Frutas también variadas
  • Legumbres
  • Cereales, arroces, harinas… integrales
  • Pescado blanco y azul
  • Carnes poco grasas
  • Leche y yogures
  • Huevos…

Y, ¿qué no habrá en nuestra lista?

  • Azúcar
  • Fiambres, embutidos y derivados cárnicos
  • Alimentos precocinados
  • Snacks, bollerías y dulces
  • Refrescos
  • Zumos envasados, y menos sin llevan azúcar añadido…

¡Vale! Pues ya tenemos nuestra lista.

Ahora unos consejos para hacer la compra
  1. Ve sin hambre. Si vas por la mañana, desayuno primero. Si vas por la tarde, merienda primero. ¿Por qué? Es muy sencillo. Si vas a la compra con hambre, vas a fijarte en todo aquello que te comerías (bollería, snacks, refrescos, zumos, batidos…), y cuando estás hambriento nunca te apetece una zanahoria, así que mejor evitar las tentaciones.Si vas recién comido, no habrá tentaciones a tu alrededor.
  2. Cíñete a tu lista. De nada sirve que inviertas un tiempo en hacer un listado de todo lo que necesitas, si luego no lo vas a seguir. Seguir tu lista te ayudará a no comprar productos dañinos para ti y los tuyos, y te evitará gastos extras.
  3. No tengas prisa. Dedica un tiempo a comprar alimentos. Por ejemplo, a la hora de comprar yogures, es conveniente mirar el azúcar que contienen unos y otros, porque aunque no añadamos azúcar, podemos estar consumiéndola en exceso sin darnos cuenta.

También con frutas y verduras, nos podemos entretener un rato buscando las de temporada. Los alimentos de temporada son más económicos, y por supuesto, van a tener más sabor. La naturaleza es sabia.

Y en un mercado, probablemente encuentres productos más baratos, y con más sabor. Ve al mercado, habla con los tenderos, déjate aconsejar. Tu alimentación debe ser saludable, pero también debes disfrutar del sabor.

Con estos consejos nos resultará mucho más sencillo seguir una dieta más saludable, ya que habiendo establecido un menú de acuerdo con el plato saludable y habiendo comprado únicamente los alimentos que sé que voy a necesitar, voy a conseguir no gastar dinero en extras innecesario, y no meter tentaciones en casa.

Como suelo decir a alguna paciente: “Si no lo compras, no lo comes” 🙂

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