Hace poco os hablaba de la famosa “Operación Bikini o Pre-playa”.

Pues hoy voy a hablaros de las protagonistas de esta operación.

Las Dietas Milagro.

Seguro que todos las conocéis, o al menos las habéis oído nombrar alguna vez.

Os voy a dar algunas pistas a ver si os van sonando.

  • Prometen una baja de peso en tiempo récord.
  • Aparecen en revistas, televisión, internet…
  • Suelen tener el nombre del alimento principal que se consume (Dieta de la piña, Dieta de la sopa gras, Dieta de la alcachofa…)
  • O a veces el nombre de un reconocido (y dudoso) Doctor o a veces hospital (Dieta Atkins, Dieta Dukan, Dieta Mayo).
  • Se limitan a un único alimento, a un único grupo de alimentos, o incluso a batidos (eliminando por completo los alimentos).
  • Tienen una duración determinada (3 semanas, 1 mes…).

¿A que ya os van sonando más?

Se trata de dietas sin ningún fundamento científico, que prometen el oro y el moro, pero no te avisan ni de sus perjuicios para la salud, ni del efecto rebote que se sufre después.

¿Y cuál es el “milagro”? ¿Por qué son efectivas?

No hay milagro. Pierdes peso porque la cantidad de comida que tomas es insuficiente, en ocasiones, ridícula. No es magia, si comes poco para lo que necesitas, perderás peso. Si comes excesivamente poco, también perderás salud.

Al centrarse en 1 alimento o en alimentos de 1 solo grupo, no son dietas nada equilibradas.

La base de una alimentación equilibrada es combinar alimentos de todos los grupos en proporciones adecuadas. Dependiendo de en qué cantidad comamos, aumentaremos, mantendremos, o bajaremos peso.

Si nos centramos en un único alimento, o en un único grupo, eliminamos todo lo que nos aporta el resto de alimentos.

Por ejemplo, la dieta de la piña, o dietas en las que solo se toma fruta. En una dieta en la que solamente tomas fruta, vas a conseguir ciertas vitaminas, ciertos minerales, agua, fibra y azúcar.

Dieta basada en frutas

DIETA BASADA ÚNICAMENTE EN FRUTAS (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Pero te están faltando otras vitaminas y minerales que solo encontramos en otros alimentos, te faltan proteínas, grasas (que también las necesitamos), e hidratos de carbono complejos, ya que con las frutas solo tenemos azúcares.

Algunas dietas incluso evitan alimentos, como dietas depurativas en las que solo se toma sirope de arce diluido en agua, o limón exprimido en agua, o infusiones variadas, o en general, agua con cosas.

Dieta basada en agua con cosas

DIETA BASADA EN AGUA CON COSAS (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Y otras, lo que hacen es apoyar una baja ingesta de alimentos con pastillas quemagrasas, o que evitan la absorción de hidratos y grasas. O sustituis los alimentos por batidos hiperproteicos.

Dietas con suplementos y batidos

DIETA CON BATIDOS Y SUPLEMENTACIÓN (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Por lo tanto puede generar anemia, debilidad, cansancio (sobre todo en dietas en las que eliminados los hidratos de carbono).

Por otro lado, son dietas tan restringidas en calorías, que nos van a hacer perder masa muscular en mayor medida que la grasa que perdamos. En el caso de que consigamos un peso adecuado, nuestra imagen no será la que deseábamos, ya que estaremos fofos y colganderos, no firmes y tersos como te prometen estas dietas.

A esto le sumamos que como son por tiempo limitado, una vez las abandonamos, recuperamos el peso perdido y algunos kilos más de bonus. Este es el llamado efecto rebote, que os explico en mi entrada “Operación Bikini o Pre-Playa”.

Es decir, al final conseguimos estar a dieta constantemente sin sentirnos nunca satisfechos con nuestro físico, que oscila y oscila pero nunca es como queremos.

El abuso de estas dietas, puede conseguir, a la larga, “estropear” nuestro metabolismo.

Con estropear quiero decir, por un lado, que nos puede ocasionar problemas en la digestión de determinados alimentos que hemos eliminado con esta dieta.

Y por otro, que al acostumbrar a nuestro cuerpo a vivir con pocas calorías, llegue un punto en el que se mantenga en “modo ahorro” y no recupere su actividad normal. Es decir, seguirá viviendo con poca energía aunque hayamos conseguido nuestro objetivo y recuperemos nuestra alimentación habitual.

Con lo cual, probablemente nos pasemos del cupo calórico diario fácilmente y ganemos peso con mayor facilidad de antes.

Entonces, ¿cómo pierdo esos kilos que me sobran?

No parece que valga la pena recurrir a ellas teniendo la opción de llevar una alimentación saludable en nuestro día a día.

Recordad que saludable no quiere decir restrictivo. Si vuestra alimentación combina gran cantidad de alimentos (alimentos, no productos), en la cantidad y proporción adecuada, además hacéis deporte regularmente, y vuestros hábitos son saludables en general, también puedes incluir pequeños caprichos, salidas, celebraciones…

Diferenciando siempre entre qué es un capricho y qué es un hábito. No es igual un helado ocasional, que tomar un helado de postre por costumbre.

¿Alguna vez habéis realizado una Dieta Milagro? ¿Cuál? ¿Cómo fue? ¿Recuperasteis el peso perdido? ¿Sucedió algún milagro? 🙂

[wysija_form id=”1″]