A todos nos gusta la pizza, ¿no?

Pizzas hay de todas las clases y para todos los gustos. Con mucho queso, con mucha carne, con mucha verdura, o con mucho de todo.

Están buenísimas, y como dice una famosa cadena de pizzas “el secreto está en la masa”.

Masa de pizza levada

MASA DE PIZZA LEVADA (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Entonces, si el secreto está en la masa, ¿por qué recurrimos a las pizzas precocinadas de los supermercados para darnos el antojo?

Estamos conformándonos con una pizza de poca calidad, y no solo en cuanto al sabor, si no nutricionalmente hablando, ya que generalmente sus ingredientes, no son los más saludables.

Una pizza puede ser tan saludable como uno quiera. Empezando por la masa, que admite variaciones en cuanto al tipo de harina que utilizas, aceite sí o aceite no, aromatizada con hierbas, con aceitunas…

Y siguiendo por los ingredientes. Puedes escoger ingredientes frescos, cargarla de vegetales, con una base de tomate… O llenarla de ingredientes ultraprocesados, como salsas ricas en grasas poco saludables y azúcares, fiambres, etc.

Pues hoy os traigo una receta de una masa de pizza muy sencilla, y unos consejos para tener siempre a mano la masa y no tener la excusa de la pereza que da ponerse a cocinar.

Allá vamos con la receta 🙂

Ingredientes (para 1,5kg de masa):
Ingredientes masa de pizza

INGREDIENTES MASA DE PIZZA (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

1kg de harina de fuerza, 500ml de agua tibia, 10g de sal, 25g de levadura fresca (1 pastilla).

*Cómo os decía, admite variaciones. Podéis utilizar harina integral, de espelta, de avena… Y también añadir un poquito de aceite a la masa para que quede ligeramente más crujiente después.

Elaboración:
Masa de pizza

MASA DE PIZZA (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

  1. Separa el agua en 2 vasos. En uno, disolver la sal, y en el otro, desmenuzar la levadura fresca y disolverla también.
  2. En un bol, colocar la harina de fuerza, y verter ambos vasos de agua.
  3. Con una cuchara de madera, o con la mano, empezar a mezclar bien, amasando hasta integrar todos los ingredientes en una bola lisa. (Yo utilicé amasadora, pero la he hecho a mano y el resultado es el mismo).
  4. Colocar la bola de masa en una superficie lisa, enharinar ligeramente, y continuar amasando con las dos manos durante 5-10 minutos.
  5. Dejar reposar la masa en un bol grande tapada con un trapo húmedo, durante 1-2h, o hasta que duplique su tamaño.
  6. Amasar ligeramente para expulsar el exceso de aire.

CONSEJO: Una vez terminada la masa, os aconsejo que la cortéis en bolitas individuales, las envolváis con film transparente, y las congeléis. De esta forma, siempre que os apetezca una pizza, sólo tenéis que sacar la bolita una media hora antes de poneros a hacer la pizza, y se habrá descongelado.

Porciones de masa

PORCIONES INDIVIDUALES DE MASA (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Cómo veis, la receta no tiene complicación. Luego solo falta darle forma con un rodillo o con las manos, y completarla con vuestros ingredientes preferidos.

Y siguiendo el consejo, sólo tendréis que hacer la masa una vez a las mil (dependiendo de la frecuencia con la que comáis pizza), pero podréis disfrutarla cuando queráis.

Espero que os resulta práctica e interesante la receta, y si hacéis masa habitualmente y la hacéis distinta, no dejéis de compartid vuestra receta 🙂

¿Con qué ingredientes terminarías tu pizza?

Composición Nutricional

COMPOSICIÓN NUTRICIONAL MASA DE PIZZA (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

 

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