Cuando decidimos ponernos “a dieta”, es decir, tratamos de adelgazar, enseguida empezamos a controlar qué comemos y en qué cantidad comemos.

Parece que enseguida nos vienen a la cabeza aquellos alimentos que debemos eliminar o limitar.

Pero, ¿tenemos en cuenta que aparte de comer diferente, y según que alimentos, en menor cantidad, es muy importante que incluyamos el ejercicio físico como un pilar fundamental de nuestro proceso de adelgazamiento?

Como ya os expliqué en ¿Qué debo tener en cuenta para adelgazar?, es muy importante que cuando nuestro peso baje, lo que perdamos sea grasa y no masa muscular.

Por eso es muy importante que el ejercicio sea un hábito que adquiramos para conseguir nuestro propósito, y para continuarlo en el futuro.

¿Por qué va a ayudarnos el ejercicio?

Cuando seguimos una dieta de adelgazamiento, lo que hacemos es comer menos calorías de las que nuestro cuerpo necesita para realizar todas sus funciones, más la actividad diaria.

Para compensar esta energía que le falta, lo que hará será utilizar las reservas que hay en nuestro cuerpo. Estas reservas son azúcar, grasa y proteínas.

Por tanto, vamos a perder grasa, pero también masa muscular.

Una vez perdido el peso deseado, nuestro cuerpo se verá más delgado, pero probablemente nuestro porcentaje de grasa corporal no haya bajado todo lo que nos hubiera gustado, ya que ha ido acompañado de una pérdida de masa muscular.

Así que, estaremos más delgados, pero seguramente no veamos algo “fofos”.

DIETA Y EJERCICIO (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

De otra forma, si durante el proceso hacemos ejercicio, tanto aeróbico (correr, caminar, spinning, aeróbic, danza, natación…), como, y muy importante, anaeróbico (pesas, gap, body pump), nuestro resultado será más exitoso.

¿Por qué?

Por una parte, el ejercicio aeróbico nos ayudará con la bajada de peso, aumentando nuestro gasto calórico.

Aparte de los beneficios que conlleva al aumentar nuestra capacidad pulmonar, nuestra resistencia, etc.

Y por otro lado, las pesas, abdominales, y ejercicios que trabajan grupos musculares, aparte de aumentar también nuestro gasto calórico, harán que nuestra masa muscular trabaje.

Nuestro cuerpo se dará cuenta de que nuestra musculatura está trabajando, así que decidirá que es necesaria, y priorizará la pérdida de grasa frente a la de músculo.

En resumen, cuando hacemos ejercicio, combinando aeróbico con musculación, como complemente a nuestra dieta de adelgazamiento, vamos a perder más grasa, por lo que al conseguir nuestro peso deseado, nos vamos a ver más en forma, más “prietos”, y sobre todo más saludables.

¡Vale! Ya he perdido peso. ¿Y ahora qué?

Pues ahora, a seguir cuidando lo que comemos, porque no queremos recuperar lo perdido.

El proceso debe constituir una educación. Es decir, no vale estar 1 mes comiendo lechuga si luego voy a volver a comer cualquier cosa.

Debemos adquirir unos hábitos saludables, que mantendremos a lo largo de nuestra vida.

¡Y lo mismo con el ejercicio!

Ya habremos adquirido el hábito de hacer ejercicio, así que debemos mantenerlo.

El ejercicio diario nos ayuda a mantener nuestro peso. Pero esto no es lo más importante.

  • Nos mantiene activos, tanto física como mentalmente.
  • Nos relaja.
  • Nos hace felices.
  • Y mantiene nuestra salud.

¿Qué más necesitas? ¡Son todo ventajas!

¿Y vosotros? ¿Qué deporte practicáis? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia si habéis tratado de perder peso? 🙂

[wysija_form id=”1″]