En muchas ocasiones habréis oído que sería recomendable incluir un zumo de naranja en vuestro desayuno, porque la fruta es muy saludable. Y como es recién exprimido, es como tomarte una pieza de fruta.

O que si no te gusta tomar fruta, por lo menos, bebe zumos de frutas, que son equivalentes.

¿Qué hay de cierto en ellos?

Pues en realidad, nada.

Para explicar mejor esta respuesta, debo hablar de los diferentes zumos de frutas.

Y empezaremos de peor a mejor calidad.

Los zumos comerciales

Cuando vamos al supermercado, podemos encontrarnos con un sinfín de marcas, modelos, y sabores de zumos.

¿Pero cómo sé cual escoger?

DIFERENTES ZUMOS COMERCIALES. (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Por supuesto, la respuesta a la hora de escoger alimentos, siempre es mirar el etiquetado.

En concreto en el caso de los zumos, en el etiquetado vamos a averiguar todo lo que necesitamos respecto a su calidad.

  • Por un lado tenemos los zumos a partir de concentrado. En todos ellos, cuando leamos los ingredientes aparecerá: “zumo de (fruta) a partir de concentrado”, e indicará el porcentaje mínimo de fruta que lleva este concentrado. En algunos zumos no indica el porcentaje, lo que quiere decir que tendrá muy poca fruta.

Concentrado quiere decir, que la fruta triturada o exprimida ha sido mezclada con azúcar y calentada hasta convertirse en una especie de jarabe.

Los zumos a partir de concentrado, combinan este jarabe con agua y más azúcar. Y luego añaden conservantes a la mezcla.

Por tanto, cuando compramos un zumo a partir de concentrado, encontramos una pequeña porción de algo que un día fue una fruta, diluido en agua, y con azúcar, azúcar y más azúcar.

Pero no tenemos ni la fibra presente en la fruta, ni las vitaminas y minerales que necesitamos, que se habrán quedado en la pulpa, o desaparecido después de tanto procesamiento.

Algunos de ellos van enriquecidos con vitaminas, aunque nuestro cuerpo no las asimilará de una forma tan eficiente como si las hubiésemos consumido con la fruta entera.

Explicado esto, estaréis de acuerdo conmigo en que no podemos decir que uno de estos zumos equivale a una fruta.

Lo mismo sucede con los néctares de frutas. Varían las cantidades de fruta y azúcares que emplean, pero vienen a ser lo mismo.

  • Por otro lado, nos encontramos con los zumos naturales envasados.

Es decir, naranjas exprimidas y posteriormente pasteurizadas, o solo embotelladas (los que encontramos en nevera), o piña, o muchos más sabores.

Aquí sí que vamos a encontrar sólo fruta. Sin agua ni azúcar, nada más que los que la propia fruta contiene. Los encontramos, además, con pulpa o sin pulpa, por lo que podemos escoger una opción con más fibra.

Entonces, estos sí que equivalen a una pieza de fruta, ¿no?

Pues no.

Resulta, que aunque sólo llevan fruta, el proceso de exprimido y la pasteurización, eliminan casi todas las vitaminas (sobre todo la vitamina C) que necesitamos. Y aunque algunos los comercializan con pulpa, es una mínima parte de la pieza de fruta la que contienen, por lo que el contenido en fibra disminuye.

Al final nos encontramos con un brick que lleva el agua y azúcar de la fibra, y algo de fibra y vitaminas. Y por otro lado, mientras que al comernos una naranja, nos comeríamos solo una, al tomar el zumo, nos ponemos un vaso, que lleva 2-3 naranjas, por lo que estamos pasándonos un poco con el azúcar (aunque sea natural).

  • También tenemos los zumos de fruta y verdura, que podemos pensar que son más saludables.

Pero como he dicho antes, mirad el etiquetado, pues estos también pueden ser provenientes de concentrado (por ejemplo, el de la foto).

¿Y si preparo yo mis zumos?

Al exprimir un zumo en nuestra casa, sólo vamos a utilizar fruta, sin azúcares añadidos. El contenido en vitaminas no se reducirá tanto, puesto que no lo pasteurizaremos.

Pero nos va a pasar un poco como con el envasado natural. Vamos a perder mucha fibra, y vamos a tomar en un vaso, más cantidad de fruta que comiendo una pieza. Esto al final es mucho azúcar.

¡Pero tenemos otra alternativa!

BATIDO DE FRUTA CASERO. (FOTO: Nutrición: nivel usuario)

Podemos hacer batidos de fruta.

Es decir, en lugar de exprimir y filtrar, podemos triturar la fruta con una batidora.

De esta forma, nuestro batido va a tener piezas de fruta completas, con toda su fibra, y con una pequeña pérdida de vitaminas (al triturar, se produce calor, y la vitamina C se pierde).

También al utilizar piezas completas, va a cundir más, por lo que no necesitaremos tanta cantidad para llenar nuestro vaso.

¡Y las combinaciones son infinitas! Yo por ejemplo, lo he hecho de fresas y kiwi.

Y tenemos opciones más novedosas.

Cada vez se está poniendo más de moda la técnica del cold pressed.

Esta técnica consiste en formar una pasta con las frutas y verduras, y después aplastarla hasta extraer todo su contenido.

No produce calor por lo que no elimina vitaminas.

Es una buena opción para poder hacerte un zumo sin eliminar todo lo nutricionalmente interesante de las frutas quedándote sólo el azúcar.

Pero en lo que coincidimos todos los profesionales de la nutrición, es que siempre, la mejor opción para comer fruta, va a ser comer fruta.

Sacia más, nutre más, y tienes mucho donde elegir.

¿Y vosotros? ¿Qué combinación os gusta más para vuestro batido casero? Y, ¿cuál es vuestra fruta preferida? 🙂

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